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8. FINANCIAMIENTO DE LAS ACTIVIDADES DE LUCHA CONTRA
LA DESERTIFICACIÓN

¿Cuánto dinero se necesita para luchar contra la desertificación? Es difícil calcular el monto necesario para alcanzar el objetivo de la Convención de Lucha contra la Desertificación. En gran parte, el costo dependerá del contenido de los programas de acción nacionales por medio de los cuales los países afectados tratarán de llevar a efecto la Convención. El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) estima que veinte años de esfuerzos efectivos a nivel mundial costarían entre 10.000 y 22.000 millones de dólares de los EE.UU. cada año. Para tener una perspectiva objetiva de estas estimaciones, el PNUMA calcula asimismo que la desertificación priva a los países afectados de unos ingresos anuales próximos a los 42.000 millones de dólares.

¿Cuánto dinero se desembolsa en la actualidad? Ni los presupuestos nacionales ni las estadísticas sobre las transferencias financieras internacionales hacia los países en desarrollo ofrecen unas cifras claras respecto de los gastos que insume la lucha contra la desertificación. La determinación de dichos montos será una importante nueva tarea para la Conferencia de las Partes en la Convención (CP) y para su Mecanismo Mundial (véase infra).

¿Cuáles son las principales fuentes de financiación? La fuente más cuantiosa de esos fondos son los propios países afectados. La asistencia bilateral oficial para el desarrollo que se concede en condiciones de donación o favor constituye la fuente externa más importante para África, en tanto que las principales fuentes externas de fondos para América Latina y Asia son los préstamos bancarios multilaterales de carácter comercial. De igual importancia para estas regiones son las inversiones privadas extranjeras, de las que África apenas se ha beneficiado. El Banco Mundial, el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), los bancos regionales de desarrollo y otras instituciones financieras internacionales desempeñan también un papel prominente, al igual que las organizaciones y organismos de las Naciones Unidas. Las organizaciones no gubernamentales constituyen otra importante fuente de recursos, particularmente en África.

¿Cómo se financiarán las actividades en el marco de la Convención? Contrariamente a sus convenciones hermanas sobre el cambio climático y la diversidad biológica, la Convención de Lucha contra la Desertificación no establece un "mecanismo" financiero nuevo para administrar los fondos destinados a financiar sus proyectos y actividades. En cambio, subraya la necesidad de obtener un financiamiento sustancial de las fuentes existentes, y de racionalizar y consolidar su gestión

¿Qué compromisos financieros han suscrito las Partes? Los países en desarrollo afectados deberán asignar los recursos adecuados, con arreglo a sus situaciones y posibilidades. Los países desarrollados tendrán que proporcionar "recursos financieros sustanciales y otras formas de apoyo", particularmente en forma de subvenciones y de préstamos en condiciones favorables, mediante mecanismos bilaterales y multilaterales. También se han comprometido a solicitar fondos nuevos y adicionales por conducto del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) para sufragar las actividades de lucha contra la desertificación, que revisten también interés para el FMAM en las vertientes de diversidad biológica, cambio climático, y aguas internacionales. Uno de los principales motivos de preocupación que obstaculizan la aplicación de la Convención, como subrayaron los países afectados en sus informes nacionales, es la falta de recursos financieros predecibles y sustanciales. Los programas de acción han resultados costosos. En respuesta a esa fuente de preocupación, el Consejo del FMAM decidió en 2001 que la mejor forma de potenciar el apoyo financiero del FMAM para la aplicación de la Convención es incorporar la degradación de las tierras (desertificación y desforestación) como quinta esfera temática del FMAM. Se espera que la Asamblea del FMAM, que se celebrará en Beijing en octubre de 2002, modifique en consonancia el FMAM como instrumento de financiación. Además, los países desarrollados alentarán la financiación del sector privado y de fuentes no gubernamentales, incluidos los canjes de deuda y otros medios innovadores, con objeto de aliviar las cargas de la deuda externa. Independientemente de estos compromisos, todo país Parte es libre de proporcionar voluntariamente recursos financieros a los países en desarrollo afectados.

¿Cómo se coordinará la aportación de fondos de los donantes hacia los países afectados, a fin de asegurar la mayor eficacia? En su primer período de sesiones, celebrado en octubre de 1997, la Conferencia de las Partes señaló al Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) como institución de acogida del Mecanismo Mundial; su papel consiste en promover actuaciones encaminadas a la movilización y canalización de recursos sustanciales hacia los países en desarrollo afectados, y en particular la transferencia de tecnología. Es de esperar que, con esa nueva área temática del FMAM, el papel del Mecanismo Mundial se limite a la movilización de recursos provenientes de organismos de desarrollo bilaterales y multilaterales distintos del FMAM.

¿Cómo se harán llegar los fondos a los proyectos y actividades que más los necesitan? La Convención señala que los fondos deben obtenerse y asignarse con un criterio integrado, 'de abajo hacia arriba', con una plena participación de las comunidades locales. El Anexo de Aplicación Regional para África estipula que los gobiernos beneficiarios deberán elaborar políticas y procedimientos para canalizar más eficazmente los recursos hacia los grupos de ámbito local. Esos fondos permitirán a las organizaciones no gubernamentales asumir una función sin precedentes, la de conseguir que las comunidades locales obtengan los recursos externos que necesitan para llevar a cabo sus propios programas. Los gobiernos facilitarán también un marco macroeconómico que permitirá movilizar recursos financieros y hará posible que el conjunto de la ayuda financiera se integre plenamente en el conjunto de sus programas nacionales de desarrollo. Por su parte, la CP promoverá la obtención de fondos nacionales destinados a la lucha contra la desertificación y la creación de otros mecanismos para canalizar los fondos a nivel local.

Secciones pertinentes de la Convención: 5, 6, 13, 20 y 21; y Anexos de aplicación regional para África (Artículo 15), América Latina y el Caribe (Artículo 6), Asia (Artículo 7) y Europa Central y Oriental (Artículo 7).

 
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