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12. LA LUCHA CONTRA LA DESERTIFICACIÓN EN ASIA

La desertificación se manifiesta en muy diversas formas en el vasto continente asiático. Sobre una superficie total de 4.300 millones de hectáreas, unos 1.700 millones de ese continente son tierras áridas, semiáridas y subhúmedas en una extensión que abarca desde las costas del Mediterráneo hasta el litoral del Pacífico. Son tierras degradadas los desiertos progresivos de China, India, Irán, Mongolia y Pakistán, las dunas de arena de Siria, las laderas erosionadas de las montañas de Nepal, y los pastos sobreexplotados de los altiplanos de la República Democrática Popular Lao. En términos del número de personas afectadas por la desertificación y la sequía, Asia es el continente más afectado. Para ser plenamente efectivas, las actividades de lucha contra la desertificación y contra la sequía han de adaptarse cuidadosamente a las circunstancias y necesidades particulares de cada país.

En el anexo de aplicación regional para Asia se reconocen esas condiciones particulares. Se insta a realizar actividades a nivel nacional, subregional y regional en forma de programas de acción coordinados e integrados. La integración de actividades directamente relacionadas con la lucha contra la desertificación en otras estrategias de desarrollo medioambientales y sostenibles tiene por objeto maximizar los resultados y los beneficios para los países Partes afectados. Por consiguiente, la acción a nivel local debería aunar la lucha contra la desertificación con los esfuerzos por aliviar la pobreza rural.

Los países de Asia que han adoptado Programas de Acción Nacionales (PAN) son: China, India, Kazajstán, Kirguistán, República Democrática Popular Lao, Mongolia, Pakistán, Tayikistán, Turkmenistán, Uzbekistán, y Yemen. Están formulando PAN que finalizarán a comienzos de 2002 Bangladesh, Camboya, Indonesia, Irán, Jordania, Líbano, Myanmar, Nepal, Arabia Saudita, Sri Lanka, Siria, Tailandia, Filipinas, Omán y Viet Nam. La preparación de PANs es un proceso dinámico en marcha, y la situación de cada país puede cambiar a lo largo del tiempo. Para la formulación de los PAN se adoptó, en términos generales, el enfoque en niveles ascendentes de la Convención, materializado en los actuales programas sobre desertificación revisados por las partes interesadas, entre ellas las organizaciones no gubernamentales (ONG), las autoridades locales y los líderes comunitarios. Otra consideración importante a ese respecto es la adecuación de los PAN para potenciar su eficaz aplicación.

China, uno de los principales países Partes afectados de Asia, ilustra la necesidad de que la lucha contra la degradación de las tierras secas sea un objetivo estratégico de largo alcance en su PAN. Según estimaciones, aproximadamente un 27 por ciento de las tierras de ese país están desertificadas, y cada año esa superficie aumenta, en promedio, en 2. 460 kilómetros cuadrados. En ellas habitan cerca de 400 millones de personas, y se estima que la pérdida económica representa para China unos 6.500 millones de dólares anuales. A esa amenaza medioambiental, de graves implicaciones socioeconómicas, China ha respondido promulgando leyes y elaborando un PAN. Dicho PAN se formuló en el marco del Programa 21 de desarrollo sostenible, y en agosto de 2001 se aprobó una ley de prevención y lucha contra la desertificación que entró en vigor el 1º de enero de 2002. El Comité nacional chino para la aplicación de la Convención de Lucha contra la Desertificación (CNCACLD), entre cuyos miembros hay 18 ministerios u organismos gubernamentales, promueve y mantiene la coordinación al respecto. El CNCACLD cuenta con el apoyo de una Secretaría permanente y de tres centros: un centro de investigación, un centro de vigilancia, y un centro de formación. China ha creado cuatro millones de plantaciones anuales, en su mayoría destinadas a la lucha contra la degradación de las tierras. Recientemente, el Gobierno ha emprendido la iniciativa de alentar a la población a reconvertir en bosque tierras agrícolas (en laderas muy inclinadas o en tierras marginales) para reducir la desertificación.

Se están emprendiendo actividades regionales mediante las Redes de Programas Temáticos (RPT). Basándose en los principios contenidos en la Convención de Lucha contra la Desertificación y en su anexo regional para Asia, varias reuniones regionales han introducido un planteamiento que es ya fundamental para la cooperación regional en ese continente: las RPT. Cada red se ocupa de un aspecto básico, sea éste una causa o un efecto de la desertificación, y responde al propósito de proporcionar y promover soluciones regionales mediante una cooperación e intercambio de información regional mejores y más innovadores. Esas redes han evolucionado como actividad continuatoria de la Conferencia Ministerial de Beijing de 1997, de la reunión de Muscat de 1998 y de la Conferencia de Tashkent de 1997. La implementación de los PAN se impulsa gracias a la promoción de la cooperación regional y a la creación de capacidad a nivel nacional y subregional, mediante las seis RPT adoptadas en la Conferencia Ministerial de Beijing. Dichas redes se ocupan de: vigilancia y evaluación de la desertificación (hospedada por China y puesta en marcha en julio de 1999); agrosilvicultura y conservación de suelos (hospedada por India y puesta en marcha en mayo de 2000); gestión de pastizales y fijación de dunas de arena móviles (hospedada por Irán y puesta en marcha en mayo de 2001); gestión de recursos hídricos para la agricultura de tierras áridas (hospedada por Siria); reforzamiento de capacidades para mitigar el impacto de la sequía y luchar contra la desertificación (hospedada por Mongolia); y asistencia para la aplicación de programas de desarrollo de área local (PDAL) (hospedada por Pakistán).

Los países del Asia occidental están aplicando un programa de acción subregional (PASR) para reforzar sus actividades en el marco de la Convención. En respuesta a las necesidades de la subregión, diversas organizaciones con base en el Asia occidental han formulado actividades de fomento de la cooperación en el ámbito subregional. Las actividades enmarcadas en el PASR se centrarán en dos áreas principales: recursos hídricos, y cubierta vegetativa. En la reunión de Dubai (febrero de 2000) se definió y acordó una estructura de actividades.

Todos los países del Asia Central (Kazajstán, Kirguistán, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán) se ven afectados o muy afectados por la sequía y la desertificación. La subregión de Asia Central se caracteriza principalmente por abarcar países con una evolución similar en términos de desarrollo histórico, económico y político en el período anterior a su independencia (1991). Desde comienzos de los años 90, todos los países de la subregión han experimentado un proceso de reformas socioeconómicas radicales, consistentes en la democratización, descentralización, privatización, mejora del acceso a la información para los ciudadanos, y reformas de las tierras, que tienen implicaciones directas o indirectas a efectos de protección medioambiental, y en particular para la lucha contra la desertificación. En la mayoría de los países, el período de transformación ha estado acompañado de importantes dificultades económicas que, en algunos casos, se han visto exacerbadas por problemas políticos. Pese a esas dificultades, los países del Asia Central han adoptado medidas conducentes a una aplicación eficaz de la Convención. Los proyectos transfronterizos, como los de la cuenca del Mar de Aral y del Mar Caspio, reflejan una cooperación subregional orientada, en particular, a la lucha contra la desertificación y contra la degradación de las tierras.

El Asia oriental, sudoriental y meridional presenta un clima muy variado y contiene una gran diversidad biológica. No obstante, la magnitud de la erosión del suelo y la consiguiente pérdida de diversidad biológica y de productividad agrícola amenazan cada vez más las bases ecológicas y económicas de muchos países. Se necesita una actuación concertada para frenar las tendencias que se están perfilando. La Conferencia de Delhi de 1996 y la Conferencia Ministerial de Beijing de 1997 respaldaron el principio de cooperación entre regiones climáticamente diferentes para evitar un aumento de la degradación de las tierras. Muchos países han expresado interés por organizar reuniones consultivas regionales y subregionales sobre las RPT de toda Asia.

Los 14 países Partes del Pacífico se enfrentan a unos problemas muy particulares, que hay que abordar también de manera especial. La preparación frente a las sequías, la productividad de las tierras y la vulnerabilidad a los desastres naturales y a las conmociones económicas son las principales cuestiones a las que deben hacer frente en relación con el desarrollo sostenible, incluida la Convención. En el Taller de las islas del Pacífico, celebrado en Apia, Samoa, en mayo de 2001, se definió un esquema general para desarrollar una iniciativa de agrosilvicultura, acuicultura, vigilancia de los usos de la tierra y sistemas de alerta temprana para la predicción de sequías en las islas del Pacífico. Habida cuenta de su aislamiento geográfico y del tamaño relativamente pequeño de sus economías, los países allí reunidos recomendaron la adopción de una línea de actuación subregional para la aplicación de la Convención, así como de actividades a nivel nacional.

Secciones pertinentes de la Convención:
Anexo II: Anexo de aplicación regional para Asia

 
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