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10. DESERTIFICACIÓN,
CAMBIO CLIMÁTICO Y DESARROLLO SOSTENIBLE
La Convención de
Lucha contra la Desertificación debe considerarse
dentro del contexto de los demás esfuerzos
para fomentar el desarrollo sostenible. En
el texto de la Convención se citan con frecuencia
términos como desarrollo sostenible, cambio
climático, diversidad biológica, recursos
hídricos, fuentes de energía, seguridad
alimenticia, y factores socioeconómicos. A
pesar de que a menudo no se conocen completamente
las interacciones entre estas cuestiones y la desertificación,
son evidentemente importantes. Por lo tanto, la Convención
subraya la necesidad de coordinar las actividades
en el ámbito de la desertificación con
los esfuerzos de investigación y las estrategias
de adaptación derivadas de estos otros problemas.
Los esfuerzos desplegados
para luchar contra la desertificación complementan
las medidas destinadas a proteger la diversidad biológica.
Si bien. muchas personas tienden a identificar la
cuestión de la biodiversidad con las selvas
pluviales tropicales, los ecosistemas de tierras secas
también contienen una abundante biota, incluidas
especies vegetales y animales únicas. Muchos
de los cultivos, más importantes para la humanidad,
como la cebada y el sorgo, se originaron en las tierras
secas, y las variedades indígenas, a pesar
de que están desapareciendo rápidamente,
siguen siendo un recurso imprescindible para los mejoradores
de plantas, habida cuenta de su, resistencia a presiones
tales como enfermedades. De las especies de las tierras
secas también se extraen medicamentos, resinas,
ceras, aceites y otros-productos comerciales; por
ejemplo, las tierras secas suministran un tercio de
los medicamentosa base de plantas . fabricados en
los Estados Unidos. Por último, las tierras
secas ofrecen hábitats indispensables para
la vida salvaje, incluidos los grandes mamíferos
y los pájaros migratorios, hábitats
que son particularmente vulnerables a la degradación
de tierras.
La degradación de
tierras afecta la cantidad y calidad de los abastecimientos
de agua dulce. La sequía y la desertificación
están asociadas con la disminución de
los niveles hídricos de ríos, lagos,
y capas acuíferas por ejemplo, las prácticas
de riego no sostenibles pueden secar los ríos
que desembocan en los grandes lagos; así, los
volúmenes del Mar de Aral y el Lago de Chad
se han reducido en forma espectacular. Los problemas
relacionados con el agua están generando tensiones
políticas en muchos lugares del mundo, en particular
cuando los ríos y lagos se hallan entre dos
países. La degradación de tierras es
asimismo una fuente mayor de* la contaminación
de los océanos desde tierra firme; ya que los
sedimentos y aguas contaminados se vierten en los
ríos principales.
Las variaciones naturales
del clima pueden afectar sensiblemente las características
de la sequía. En la actualidad, el vínculo
que mejor se conoce entre la variabilidad climática
mundial y la sequía tiene que ver con los diagramas
térmicos de la superficie marina; por ejemplo,
los fenómenos El Niño-Oscilación
Meridional (ENSO) están asociados con un calentamiento
de las aguas ecuatoriales del Océano Pacífico
oriental. Esos fenómenos fueron particularmente
frecuentes y fuertes en los años 80 y 90, acompañándose
de extensas sequías en el sur de África
y otras regiones. Las investigaciones sobre tales
características climatológicas están
mejorando los pronósticos estaciónales
de lluvias. Los empeños para fortalecer las
predicciones son una parte importante de los programas
de acción nacionales para luchar contra la
desertificación, y ayudarán a que los
agricultores y ganaderos de las tierras secas se preparen
mejor para afrontar las sequías.
El cambio climático
puede acentuar los efectos de la desertificación.
Según la Convención Marco de las Naciones
Unidas sobre el Cambio Climático, "los
países con zonas áridas y semiáridas,
o zonas expuestas a inundaciones, sequía y
desertificación... son particularmente vulnerables
a los efectos adversos del cambio climático".
Los científicos todavía no- pueden predecir
en qué medida el creciente nivel atmosférico
de los gases de efecto invernadero afectará
el ritmo mundial de desertificación. De lo
que sí están seguros es que los cambios
en la temperatura, la evaporación y el régimen
de precipitaciones variarán de una región
a otra, y como resultado de ello, la desertificación
puede agravarse en algunas regiones críticas,
y disminuir en otras.
La desertificación
puede Afectar temporalmente al cambio climático.
La degradación de tierras tiende a disminuir
la humedad de la superficie. Dado que la energía
solar encuentra una menor cantidad de agua para evaporar,
un mayor porcentaje de esa energía calienta
la tierra, y concomitantemente, las capas inferiores
de la atmósfera. Entretanto, la erosión
eólica en las tierras secas arroja polvo y
otras partículas a la atmósfera, elementos
que al absorber los rayos solares o reflejarlos nuevamente
al espacio, pueden contribuir a enfriar la superficie
de la Tierra. No obstante, la energía que absorben
puede calentar las capas inferiores de la atmósfera
y de esa forma reducir las diferencias térmicas
entre las diferentes capas atmosféricas, lo
que puede provocar una reducción de las lluvias
y por ende, secar las tierras. Por último,
la -quema periódica de las praderas áridas
y semiáridas, a menudo asociada con la agricultura
migratoria no sostenible, también emite gases
de efecto invernadero, al igual que la utilización
no sostenible de leña y carbón, que
es una causa principal de la degradación de
tierras. Por otra parte, la reforestación,
que con seguridad tendrá un efecto de enfriamiento,
es a todas luces una forma importante de luchar contra
la degradación de tierras.
La desertificación
agrava la pobreza y la inestabilidad política.
Contribuye significativamente a crear situaciones
de escasez de agua, hambrunas, desplazamiento .interno
de personas, migraciones y descomposición social.
Esta es una receta para provocar la inestabilidad
política, y tensiones entre países vecinos
e incluso para crear conflictos armados. Es cada vez
más evidente que con frecuencia hay una gran
correlación entre los conflictos sociales y
de otro tipo, y factores, ambientales como la desertificación.
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